A la memoria de

Juan Carlos Vázquez Viña
Muy querido Juan Carlos:
ahora que te vas,
yo quisiera decirte:
¡te vamos a extrañar!
las cosas no se entienden
pero Dios sabe más.
Ya la tarde en la ría
empieza a declinar.
Los recuerdos de golpe
me llevan al ayer.
Cumplida la tarea,
sin nada por hacer.
Perfil de tu talante,
mil dedadas de miel
y ese entrañable afecto
buscando siempre el bien.
Abriremos caminos,
seguiremos tu voz,
haremos prosa y verso
y daremos amor.
Cuando llegue el ocaso
irá de flor en flor
la huella de tu vida
siempre cerca de Dios.
Velando tu cadáver
presidía la Cruz:
daba paz contemplarte
sereno y sobrio tú.
Hoy te damos las gracias:
nos queda tu virtud
y tu ejemplo innegable
para un mañana azul.
Con hombría de miras
tu trabajo feliz.
Ya Dios te habrá premiado
con un cielo sin fin.
Dejas muchos amigos,
confiamos en ti
y grande es nuestra pena
por tu ausencia febril.
Con todo afecto, José Ramón de Dolarea
Vigo, 30 de enero de 2.008